Al sureste del
país, limita al norte con el de Lavalleja, al este con
el de Rochas, al sur con el océano Atlántico y al
oeste con los de Canelones y Florida. Pertenece a la penillanura
cristalina, en esta zona oriental formada por rocas metamórficas
y volcánicas; éstas dan lugar a unas alineaciones
con cerros de picos agrestes como la sierra de Carapé,
al norte, el Pan de Azúcar y la sierra de Las Ánimas;
en otros casos son cerros aislados y reciben el nombre de 'asperezas'.
Algunos de estos contrafuertes rocosos llegan hasta el mar dando
lugar a una costa alternante de playas arenosas entre puntas rocosas
(Punta del Este). El clima es cálido y lluvioso. Las aguas
pluviales son desalojadas por medio de arroyos; los del norte
que vierten hacia el lago Merín y el resto por el sur,
hacia el Atlántico. Alguno de ellos no encuentra salida
directamente y vierten en lagunas costeras: lagunas del Sauce,
de José Ignacio y de Garzón, formadas por ríos
homónimos. La población se ha asentado siempre,
de forma preferente, en la costa, dedicada a la ganadería
y a la agricultura, en la que se cultivan frutales, vid y remolacha
entre otros. La concentración costera ha aumentado por
el fenómeno turístico. La atracción nacional
e internacional ejercida por sus playas de Punta del Este y Santa
Mónica ha convertido a este departamento en un destino
turístico, sobre todo para argentinos bonaerenses. También
hay una importante actividad industrial y minera. En Pan de Azúcar
hay fábrica de cemento de tipo Portland, y en éste
y en la sierra de Carapé se explotan canteras de mármoles.
En sus principales centros urbanos hay una diversificada industria
dedicada a la elaboración de harinas, conserveras, productos
vinícolas, azucarera y textiles. Su capital es Maldonado,
con Punta del Este, San Carlos y Pan de Azúcar como otras
localidades importantes. Superficie, 4.793 km2.