Montevideo limita al norte y este
con el de Canelones, al este con el de San José y con
el Río de la Plata, y al sur, con este mismo. Es un espacio
de topografía llana, cuyo río más importante
es el Santa Lucía, que discurre hacia el sur, formando
su límite occidental con San José. Es frecuente
encontrar áreas de difícil drenaje que dan lugar
a los típicos bañados, de los cuales los más
extensos son los que aparecen en el límite oriental con
el departamento de Canelones. Por su latitud y su carácter
litoral, el clima es más fresco y menos lluvioso que
en el norte del país; Montevideo tiene una temperatura
de 16,5 ºC de promedio y 1.030 mm de precipitación
anual. La ganadería es intensiva, en la forma de tambos,
y lo mismo le ocurre con la agricultura, que, en lugar de dedicarse
a cultivos extensivos, como cereales o piensos, se dedica a
las hortalizas, floricultura en general y a cultivos intensivos
y de primicias. La razón de la existencia de este pequeño
departamento es la de albergar la capital política y
administrativa del país, de forma que la singularidad
del departamento es la existencia de Montevideo. La aglomeración
urbana supera los propios límites del departamento, invadiendo
espacios limítrofes de sus vecinos San José y
Canelones. La ciudad, capital desde la independencia en 1825,
surgió en la península que cierra su bahía,
y pronto se extendió por toda su ribera. Es, además
del principal centro político y administrativo, el puerto
más importante en el comercio de ultramar y el centro
económico, financiero, industrial y comercial del país.
Superficie, 530 km2.