En el norte del país se encuetra
el departamento de Rivera que limita al norte con el departamento
de Artigas y con Brasil, al sur con Cerro Largo y Tacuarembó,
al este Cerro Largo y con Brasil, y al oeste con Salto y Tacuarembó.
Ocupa una porción de la penillanura sedimentaria gondwánica.
Es un terreno llano de areniscas, esquistos y cuarcitas, sobre
el que destacan algunas cuchillas, producto de la erosión
diferencial de los citados materiales por los cursos fluviales.
Estas cuchillas son de cumbres planas, y sus cerros reciben el
nombre de chatos (Cuchilla Negra y Cuchilla de Santana, que hacen
frontera con Brasil, y otras muchas en el interior). El zócalo
cristalino aparece en Cerros Blancos, formando la llamada isla
cristalina riverense. La zona, por su situación norte y
oriental es más cálida y lluviosa que la media del
país (18,5 ºC y 1.300 mm anuales). La región
está drenada por el río Tacuarembó, afluente
del Negro, que tiene aquí su nacimiento, y sus afluentes,
todos ellos igualmente caudalosos. La zona está cubierta
por la pradera herbácea, salvo algunos lugares donde aparece
el monte serrano. La ganadería de bovinos, es la riqueza
tradicional de esta zona, mientras que la agricultura tiene una
menor presencia que en otros lugares del país. Se cultivan
cereales, tabaco, patatas, maní, girasol, boniato, mandioca,
y otros frutos subtropicales. Tiene importantes recursos mineros,
como el oro de la faja de Rivera, explotado hasta 1914, hierro,
manganeso y piedras semipreciosas. Su capital es Rivera, que prácticamente
forma una única ciudad con su vecina brasileña de
Livramento. Este carácter fronterizo atrae también
un cierto turismo con intercambio entre ambas ciudades, lo que
da un cierto dinamismo comercial al departamento. Sus principales
ciudades son, además de Tranqueras, su capital, Minas de
Corrales y Vichadero. Superficie, 9.370 km2.